Un peso dulce en el pecho,
la sensación de sostener algo antiguo,
un contorno claro entre tú y el mundo,
una frontera vibratoria que protege la vulnerabilidad del Alma.
En mi caso, el compromiso se siente en los huesos.
Silenciamos el mundo,
encendemos el Templo del Cuerpo.
No tengo que correr hacia mí,
aquí Nos Encontramos.
AstroReflexión




