Ya estás aquí

Bienvenido a tu refugio.

Una dimensión sin sistemas ni formas.
Siéntete como una ofrenda pura de la Tierra.
Tu mente es un espejo de pureza de tu amor.
Tu Corazón te agradece este acercamiento.

 

El mundo se ha quedado fuera, apoya tranquila tu consciencia entre las líneas, estamos entrando en otra dimensión.

 

Quiero que sepas que no parto de vectores, sino de vórtices.

Quiero que sepas que no diseño con programas, sino con intuición eléctrica y la resonancia sagrada.

Quiero que sepas que no rompo el espacio: lo entrelazo.

Quiero que sepas que no tomo propulsión por encima de nadie, creo sintonías.

Quiero que sepas que aquí lo Divino no se busca arriba: se cultiva adentro.

 

Las fuerzas de las polaridades se separan de la totalidad por el placer de conversar y vuelven una y otra vez a lo indiferenciado.

Confió en el cuerpo como vía de conocimiento. Mi experiencia como «persona mundo» se confronta constantemente con la honestidad del movimiento que surge. Y este es un viaje insondable e infinito.

 

 

El Universo parpadea.

Ya estás aquí, para que dar más vueltas sin ti.

 

 

El mundo que te ofrezco al llegar aún está bajando a tu encuentro, es entero, como tú. Al llegar a este espacio, tu espacio mismo, el tejido mayor se demuestra que también te está buscando a ti.

Tu refugio subyace justo detrás de tu piel y está más cerca de lo que ahora puedes imaginar.

Somos sensibles a una realidad que está más allá de lo que podemos explicarnos. Y todo empieza aquí.

 

Volver a casa estando vivos.

Bienvenidos.

 

Este refugio lleno de presencia suaviza el contorno de tus impactos y amplia las áreas del cerebro menos en uso.

Observa como tu respiración va templando el contorno de tu mirada mientras caes precipitadamente en forma de atención sobre esta línea, lee despacio, encuentra el ritmo mientras entras en el campo de tu lectura sin forma.

Rumbo nace de la quiebra, del nacimiento fértil que riegan las esperanzas fervorosas, del velo que rasgado busca sus propias transformaciones hasta evolucionar. Divino nace del reconocimiento de tu dimensión interna, justo cuando el yo se rompe y el tejido consciencia te rescata.

Rumbo Divino es tu propio recogimiento de las formas.

Tu cuerpo es el templo de tu compás, esa presencia que te sostiene cuando todo lo demás tiembla.

 

Las redes de conexiones cerebrales existentes impiden que tú y la consciencia os veáis de frente, tomate el tiempo moderado tierno y suficiente para que se ajuste la velocidad pulsar del mundo mental con el abrazo aquietado de tu propio Rumbo Divino.

Dentro de este refugio no se venden verdades nuevas, se generan certezas de profundidad como semillas que andan. No subestimes tu vibración, gracias por llegar hasta aquí, gracias por abrir la puerta que tiene el pomo por dentro.

 

Tu eres un puente.
Yo celebro tu llegada hasta aquí.
Tú serás la otra orilla desde allí.
Ya estás aquí, para que dar más vueltas sin ti.

 

Más allá de la domesticación hay un campo energético que responde al brillo propio.

La Voluntad de la Vida Responde.
El Alma quiere mostrarse.
Tú la sostienes.
El único compromiso es contigo.
Ten la mejor relación íntima con tu consciencia.

 

 

Un abrazo desde la presencia.
Verónica Montado González.
Directora de Rumbo Divino.
(Ministerio para la Configuración del Alma)