Dentro y Atrás

Un sentido de significado.

El amor, la presencia y la seguridad también se respiran.

Y eso lo cambia todo.

 

ADM es una exploración que promueve con éxito la necesidad urgente de ser simples en nuestra contemplación sin mente.

 

El desarrollo de la conciencia, se centra en la noción de que la experiencia directa es la vía primaria y más auténtica para comprender.

 

El conocimiento adquirido a través de la experiencia personal—la vivencia directa—tiene un valor y una profundidad que la mera acumulación de datos o teorías no puede igualar.

 

Este enfoque sostiene que la conciencia no se desarrolla simplemente mediante la recepción pasiva de información externa, sino a través de la interacción activa con la realidad, la introspección y la experimentación personal.

 

La experiencia, en este sentido, es el medio por el cual el individuo realiza un proceso de autoconocimiento y transformación, que a su vez permite una comprensión más profunda del mundo y de sí mismo.

 

En el proceso de desarrollo de la conciencia, la subjetividad y la percepción personal son fundamentales.

 

 

La información objetiva puede ofrecer conocimientos, pero sin la experiencia vivida, esa información permanece superficial o desconectada de la realidad interna del individuo. La experiencia, por tanto, se convierte en un medio para integrar esa información, darle significado y facilitar un crecimiento consciente.

El verdadero desarrollo de la conciencia se logra a través de la experiencia personal, y que toda la información adquirida externamente debe ser vivida y procesada para convertirla en un conocimiento auténtico y transformador. Este enfoque resalta la importancia del autoconocimiento, la experimentación y la percepción directa como pilares del crecimiento consciente. 

Hemos sido educados para valorar el conocimiento, lo cual es importante, pero también es fundamental reconocer la quietud del cuerpo y la mente para alcanzar una verdadera presencia.

Esto implica entender que la paz interior y la claridad surgen cuando aprendemos a estar en el momento presente sin identificarnos con los pensamientos o las distracciones mentales.

La quietud del cuerpo, en su sencillez, nos ayuda a conectar con ese estado de conciencia pura, libre de la mente activa y de las preocupaciones del pasado o el futuro.

El aquí y el ahora como intervalo real nos permite conectar con nuestra verdadera esencia y con la realidad tal como es, sin las distorsiones que generan nuestros pensamientos, juicios y condicionamientos del pasado o del futuro.

 

Al estar plenamente presentes en el momento presente, podemos acceder a una mayor claridad, autenticidad y libertad interior.

Reconocer y aceptar las diferentes expresiones de nuestra energía es fundamental para integrar todas las dimensiones de nuestro ser, ya que solo desde esa aceptación podemos transformar esas energías en recursos positivos y creativos en lugar de dejarlas dominar de manera destructiva o inconsciente.

 

Por lo tanto, el reconocimiento del aquí y ahora facilita el contacto permitiéndonos entender y gestionar nuestras impulsividades desde un lugar de mayor conciencia.

 

El mito del progreso es Neurótico.

 

Aquí, Dentro y Atrás, paramos para habitar el propio recogimiento estético.

Aquí, Dentro y Atrás, no hay nada nada más que saber.

Aquí, Dentro y Atrás, ahora nos toca expandirnos.

 

Para los cielos que están más allá del sol tu eres ideal como eres. Para la clara y vacía naturaleza también. Dentro, en tu dimensión interna siempre se permanece expandido más allá de las formas falsas de un sistema enfermo en formas.

 

Permanece, quédate, permanece.

Dentro quiere decir antes de la percepción dividida.
Atrás ella misma es el mensaje.
Todo empieza en tu energía.

 

Bienvenida apertura de conciencia, acabas de abrir una nueva conexión hacia ti.

Te sonrió.
Te veo.
Te acompaño.

Verónica Montado González.