Permite que tu respiración mueva esta energía hacia el pecho, pulso de Danza Estelar.
Permite que el calor se convierta en ternura, que el deseo se transforme en Vibración Creadora.
Soy río de fuego en un cauce de carne.
La llama que me enciende es también la luz que me guía.
No hay diferencia entre mi sangre y la Vía Láctea.
La misma que danza en las galaxias espirales.
La misma que vibra en la intimidad de la piel.
(—*AstroReflexión*—)




