Las Navas son estructuras geomorfológicas generalmente de ambientes de disolución de rocas carbonatadas (medios kársticos )que se caracterizan fundamentalmente por presentar las formas de charcas endorreicas de infiltración, que aparecen normalmente en los altos domos de los interfluvios planos, donde el agua subterránea se encuentra generalmente a gran profundidad, fuera de la acción de las plantas freatofitas verdaderas.
Las navas siempre han sido lugares de especial atractivo mágico y/o esotérico para las diferentes culturas. En España, la raíz toponímica «nava» aparece implícita en la denominación de más de 100 municipios; sin contar con los numerosísimos accidentes geográficos en relación con cursos de agua, y parajes más diversos (principalmente los de montaña).
Cabe resaltar la leyenda del Guadiana: la presunta comunicación subterránea entre las navas donde se pierde el Guadiana Alto y la surgencia de los famosos Ojos del Guadiana. Pero más pictórica aún es la famosa y quijotesca historia de la Cueva de Montesinos, la cual es hoy uno de los mejores ejemplos de megaestructura de percolación de aguas pluviales hacia las mismas entrañas del escudero Guadiana.
Las tradiciones y leyendas populares universales también han registrado desde siempre los aspectos más misteriosos y umbríos de los parajes ligados a estas estructuras, también en relación directa con lagunas y ciénagas. Además de estos y muchos otros ejemplos literarios, también pueden ser motivos de registros historiográficos bélicos, pero francamente no me interesa la tensión entre las barras del pan.
Lo que verdaderamente cabe citar aquí es la sima de Lewis Carrol por donde Alicia se precipitó tras el conejo blanco, siendo un gran ejemplo de nava profunda.
Verónica MG.
Rumbo Divino.
La mente imaginal cae hacia dentro, una exploración en movimiento que solo puede surgir de la iniciación del propio movimiento.




