La Abubilla en el Taller.

Una visita inesperada, confirmación bien sellada.

Sigo a la Abubilla, que no teme al fango ni al Sol. Su canto me recuerda que toda sombra tiene perfume de eternidad.

En “El coloquio de los pájaros” del poeta persa Attar, la Abubilla es el guía espiritual del Alma colectiva. Conduce a los pájaros (símbolos de las Almas humanas) en su viaje hacia el Simurg, el pájaro divino, metáfora de la Unidad suprema.

La Abubilla representa la conciencia despierta que recuerda el camino, la voz del Alma que convoca a los otros aspectos del ser a volver a la Fuente. La Abubilla sabe que no hay distancia entre el buscador y lo buscado.

Un psicopompo solar que comunica el inconsciente con la conciencia. Su cresta, semejante a un Sol radiante, la convierte en un símbolo del poder del espíritu encarnado. Para la alquimia, las aves con plumaje brillante o adornos solares representan la sublimación de la materia, el instante en que la conciencia se eleva sin perder su raíz terrestre. Sus alas revolotean entre el cielo y el suelo, en una danza entre lo terreno y lo divino, en un recordatorio de que la iluminación no huye del barro, sino que lo transforma.

Todo sistema expresa un orden que todo sistema sabe desarrollar. Podría verse como la chispa creativa que surge del caos psíquico para guiar el proceso de individuación.

Representa la intuición que no se deja distraer, el Alma que se alza de entre los escombros y recuerda: ¡ Tú no eres lo que limpias, eres lo que iluminas ¡

“La Abubilla les habló con el Corazón del Fuego. Les dijo: no busquéis fuera lo que ya arde dentro.”

(Rojo, Vibrante, Pasión de Caminante).

Gratitud por la visita al taller. 🙏🏽💓

22/10/2025. 9:05

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