Crítica con Conciencia.

Manifiesto del Corazón Despierto

No necesitamos más discursos sobre saltos cuánticos, ni más promesas de portales dimensionales, no más borrachera espiritual de Peter Pan. Esa embriaguez de palabras nos distrae, nos adormece, mientras un genocidio silencioso se derrama frente a nuestros ojos.

El cambio que nos busca no llegará con un espectáculo cósmico. El cambio será íntimo, crudo, un giro de spin, allí donde cada persona se enfrenta a su propia piel, a su coraza que oprime el pecho, a su falsa incapacidad de sentir.

El cambio no es colectivo por decreto, es personal en el temblor. El cambio no llegará con un espectáculo cósmico.

No hay despertar sin atravesar la Luna. No hay despertar sin atravesar la piel. No hay expansión sin primero sostenerse. No hay despertar sin perder el miedo a sentir.

Cada uno frente a su coraza. Cada uno frente a la rigidez de su propia alma. De nada sirven las visiones luminosas si no somos capaces de llorar con los árboles.

El verdadero portal es simple: un corazón desnudo, el coraje de mirar y el silencio que abraza sin huir.

Todo lo demás, es ruido para escapar del miedo.

No haremos más daño al sistema nervioso.

Verdades Vitales.

Compartir este Post