Agradece su cuidado.

Agradece la coraza.

El camino hacia la autonomía interior implica diferenciarse
amorosamente de la matriz lunar. Esa luna simbólica que, como madre psíquica, nos envuelve en
dependencia, nostalgia y repetición de patrones antiguos.


Abrazar nuestra luz y sombra no significa permanecer orbitando alrededor de viejos reflejos
emocionales.

Significa usar esa luz para mirarnos con más verdad. Y desde esa claridad, elegir crecer,
elegir separarnos sin ruptura, elegir parirnos a nosotros mismos.


La Luna representa el pasado que nos protege y nos limita. Hoy, le agradecemos su cuidado, pero no
le entregamos nuestra soberanía.


Con amor, decimos: reconozco tu función, pero elijo caminar con mi propio fuego. La Luna no es
destino, es punto de partida.

Compartir este Post